1.
Parar a escuchar el ruido de las olas.
2.
Las verbenas de pueblo.
3.
Aprender de memoria las canciones de
Sabina.
4.
Estar leyendo a
Gavalda y que mencione la canción perfecta en el momento justo. Sobre todo en ese final de
La sal de la vida.
5.
Escuchar a
Maya hablar sobre el vino en
Entre Copas.
6.
Pasear por
Donosti cuando llueve.
7.
Hacer una maratón de
La guerra de las Galaxias. O de
El seños de los anillos. O de
X-Men.
8.
Tener un flechazo con el perfume de tu vida.
9.
Michael Fassbender.
10.
Ver un atardecer tumbada en una hamaca. De hecho, ver un atardecer.
11.
Escuchar a una pianista tocar en directo
Love Theme de
Cinema Paradiso. O escucharlo en cualquier momento en casa.
12.
Asistir a un club de lectura.
13.
Darte el caprichazo de comprar algo caro. Muy caro. Pero muy bonito y muy deseado.
14.
Cada escena de
Friends.
15.
El olor de la mimosa cuando florece antes que ninguna.
16.
Estar en un concierto y enamorarte de una canción que no habías escuchado nunca.
17.
Hola, me llamo Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate para morir.
18.
Salir a tomar un café a las cinco de la tarde y llegar a casa a las cinco de la mañana.
19.
Pasar toda la mañana desayunando.
20.
Poner
AC/DC a todo volumen y volverte loca delante del espejo.
21.
Mirar las estrellas. Y ya ni te digo si alguien te cuenta sus historias.
22.
Frank Sinatra y
Betty Garrett cantando
You’re awful.
23.
Frank Sinatra cantando cualquier cosa. Sobre todo,
Fly me to the moon. Pero
The way you look tonight que sea de
Tony Bennet.
24.
Ir a algún pueblo de la USA profunda para ver luciérnagas voladoras entre maizales.
25.
Brown Eyed Girl.
26.
Balancearte en un columpio. Da igual la edad.
27.
Las
Gilmore.
28.
Embadurnarte el cuerpo con una buena crema hidratante.
29.
El olor del viento del norte cuando sopla por el Cantábrico.
30.
El beso de
Drive en el ascensor.
31.
Ir a un karaoke con tus amigas del alma y cantarlo todo.
32.
Las tormentas de verano.
33.
Un gol en el último minuto que sirva para conseguir una victoria improbable.
34.
Los murciélagos que aparecen en la ventana del
Drácula de 1931.
35.
Encender una vela que huela bien y pasar la tarde leyendo bajo una manta. O dos.
36.
El final de
Vacaciones en Roma y el inicio de
Desayuno con Diamantes.
37.
El saludo de un perro que te conoce.
38.
El salmón del
Atari, las anchoas del
Txepetxa, la brocheta de gambas del
Goiz Argi y el risotto del
Borda Berri.
39.
Hacer festivo un día cualquiera.
40.
Canciones de amor a quemarropa de
Nickolas Butler. Sí, sigo con eso.
41.
Restregarle a alguien tu optimismo por la cara.
42.
Nina Simone echándole narices y versionando
My Way.
43.
Tú rincón en el mundo.
44.
No Pirlo, no party.
45.
Ganar una partida de mus reñida.
46.
Los diálogos de
Historias de Filadelfia.
47.
Descubrir que las lentejas en ensalada con aguacate están deliciosas.
48.
El principio de
Amor en los tiempos del cólera. En realidad, todo el libro.
49.
Ir a freír un huevo y que tenga dos yemas.
50.
Disfrazarte en Carnaval.
51.
La parte contratante de la primera parte.
52.
El pueblo pardo de
El bosque animado.
53.
Calentarte a la orilla de una chimenea.
54.
Nobody puts baby in a corner.
55.
El optimismo escondido de
Jane Eyre.
56.
Ir a una boda con un tocado más grande que tu cabeza.
57.
Saciar las ansias de chocolate.
58.
El secreto de sus ojos.
59.
El buen café. El malo se puede utilizar para regar las plantas.
60.
Palomitas recién hechas.
61.
Pixar.
62.
Y
Disney.
63.
Atreverte a tocar un bicho-bola.
64.
Jack Lemmon y
Shirley MacLaine en
El Apartamento.
65.
Creer en el amor a primera risa.
66.
El rojo perfecto en los labios.
67.
Dragoi Bola, así, en euskera.
68.
Estar a la sombra cuando el sol aprieta.
69.
Expiación de
Ian McEwan.
70.
Cortarte la coleta. Tú misma.
71.
La Habanera de
Carmen. Y la de
Xabier Lete.
72.
La condesa viuda de Grantham.
73.
Echar la siesta con
Roy Orbison de fondo.
74.
Llenar la casa de plantas.
75.
Rust Cohle.
76.
Domingos de película y manta.
77.
La luna.
78.
Meryl Streep cantando
The winner takes it all.
79.
Bailar con tus amigas una canción con la misma coreografía que lleváis bailando más de diez años.
80.
Poder ser la oveja negra de un rebaño ajeno.
81.
Encontrar a tu media langosta.
82.
Cada una de las fotos que quedaron de
Steve McQueen.
83.
Supercalifragilisticoespialidoso.
84.
La primera noche con sábanas limpias.
85.
You can’t buy happiness but you can buy books and that’s kind of the same thing. (No puedes comprar la felicidad pero puedes comprar libros que viene a ser un poco lo mismo.)
86.
Seguir buscando las botas con brillantina perfectas.
87.
Estar en la playa a las diez de la mañana. O a las ocho de la noche.
88.
Ponerte una falta de tul.
89.
Lo que fue capaz de escribir
Irène Némirovsky en un cuaderno con letra minúscula antes de que la llevaran a Auswitch y que publicaron en 2004.
90.
Hibernar.
91.
Al Pacino en
Esencia de Mujer.
92.
Escuchar
Leonard Cohen cuando llueve.
93.
Hacer muchos kilómetros para visitar a un amigo. O no tener que hacer ninguno.
94.
Emocionarte con
La casa de las dagas voladoras.
95.
El tacto de un buen bolso de cuero.
96.
La casa de Asterión de
Borges.
97.
Ver las mismas películas cada Navidad:
Mientras Dormías, El diario de Bridget Jones, La joya de la Corona, Love Actually y
Solo en Casa.
98.
El novio de la madre de
Bridget Jones.
99.
Vivir unos días en una casa de madera encima de un árbol.
100.
Susurros al oído.
P.D.: Este post está inspirado en aquellos que se escribieron en
Jot Down bajo un título parecido, en el post que escribió Marta sobre
'50 cosas que le gustan' en su blog
In fashion with you, y por supuesto, es esa maravillosa canción de
Sabina llamada
Más de cien mentiras.