Hacía mucho tiempo que no estaba a la espera de tanto estreno cinematográfico. Después de un año bastante flojo, viene una temporada cargada de lo que a priori parecen peliculones. Por lo que el 2013 será el año que vuelva a las salas (si es que alguna vez salí).
Y tal y como nos cuenta Jesús Terrés aquí, el 2013 va a ser el año de las palomitas, palomitas everywhere. Y yo feliz, porque hace unos días tuve la certeza a modo de iluminación, de que el olor a palomitas es mi olor favorito del mundo.
Pero mientras me hago con una palomitera casera, apuntemos fechas:
Para el año que viene estos son los libros que me quedan pendientes:
"Crimen y Castigo" de Fiodor Dostoevsky
"Tom, pequeño Tom, hombrecito Tom" de Barbara Constantine
"El primer verano de nuestras vidas" de Pat Conroy
"La Verdad" de Riikka Pulkkinen
"El maestro de Almas" de Irène Némirovsky
"El libro de las ilusiones" de Paul Auster
"Cristal" de Sam Savage
"Eres el mejor, Cienfuegos" de Kiko Amat
"Amor verdadero y otros disastres" de Rachel Gibson
"Expiación" de Ian McEwan
Todas se encuentran en mi habitación en estos momentos por lo que no hay necesidad de encontrar ninguna excusa para acercarse a una librería hasta al menos agosto del 2013. Excluyendo la librería de mis tías que tampoco es cuestión de romper relaciones con la familia.
Si a estas le añadimos todos libros que tengo que leer para ser una buena educadora en un futuro (Peter Pan, La isla del tesoro, Los cuentos de Andersen, Harry Potter...), esa fecha se podría aplazar indefinidamente.
Esta temporada tenemos una motivación más cuando vamos a ver los partidos al estadio de Anoeta. Bueno, nosotros no, más bien los jugadores. Y es que la directiva (digo yo que habrán sido ellos) ha tenido la iniciativa de dar a elegir a cada jugador qué canción quiere que suene cuando meta un gol, dejando así atrás el I will survive que llevamos temporadas escuchando.
En la lista, un poco de todo, algunos más sosos, otros más raritos (aquí todas las canciones), pero sin duda la más graciosa (con permiso del Sexy and I know it de Zurutuza) es el Ave María de Bisbal por elección de Carlos Martinez. Desde que se hizo pública la lista mi amiga y yo estábamos deseando que llegara el momento en el que Charly metiera un gol. Unas risas. Pero claro, Carlos Martinez... defensa... cinco años sin meter un gol... pues bastante crudo lo tenía. Pero no, el sábado marcó, a falta de cinco minutos del final, para hacer sonar los gritos de Bisbal y conseguir que hubiera merecido la pena la aburrida hora y media anterior chupando frío. Anda si bailamos, parecíamos las reinas de la fiesta. Porque ese gol, también era un poco nuestro, por toda la energía positiva que le habíamos mandado.
Pero dejando aparte el chascarrillo del sábado (que ahora que pienso, ¿le habrá avisado alguien a Bisbal el honor que tuvo?), no dejo de darle vueltas cuál sería la canción que hubiera elegido yo para que retumbara en todo el estadio llegado el momento. Porque la elección no es nada fácil, hay que meditarlo mucho.
Mi primera opción fue La Bilirrubina, esa canción que ya puedes estar con la mayor depresión del mundo que te saca una sonrisa, te mete el ritmo en el cuerpo y ya es un no parar. Solo de empezar a pensar en "Me dio una fiebre el otro día..." Pero no es lo más adecuado para el momento grandioso que sería meter un gol en mi estadio.
Segunda opción: No se qué me das de Fangoria. Esto va cogiendo forma, esto ya es otra cosa. Ese No sé que me das que me hace volar... a los cinco minutos ya estoy metiendo otro gol.
Pero no me convence del todo. Necesitaría algo más grandioso, más emblemático... y ahí se me encendió la bombilla con la canción perfecta: You shook me all night long de AC/DC.
Si es que lo veo y me emociono. Ya podríamos ir perdiendo de cuatro que esto nos daría fuerza para remontar.
Y la vuestra, ¿cuál sería vuestra canción para después del gol?
Este año un elfo ha invadido todo mi ser y aunque lo esté sufriendo en silencio (tengo una reputación que mantener), tengo una naviditis aguda que ni me aguanto.
Parte culpa tiene el mini-curso de fotografía MerryClick que he hecho de la mano de Jackie Rueda, sobre cómo sacar instantáneas preciosas los días que vienen. Y claro, entre tanto ejemplo de árbol iluminado al fondo para conseguir el bokeh y tanta mesa bonítisima que da pena comer en ella, me paso el día cantando Jingle Bells.
Para empezar, ayer, 1 de diciembre, inauguré la temporada de películas navideñas con Mientras Dormías, un clásico que no puede faltar nunca (aquí). Miedo me da qué poco voy a tardar en ver Love Actually.
Siguiente paso: decorar la casa de la manera más molona posible. Y ahí estoy, buscando ideas y coleccionando inspiraciones, todo muy handmade y diy por supuesto.
En fin, que la fuerza les acompañe a los de alrededor mío para aguantarme.