lunes, 4 de febrero de 2013

Recolocando...

A veces el charme está simplemente en saber qué hacer con los brazos...






A mí al menos me toca ensayar para que luego ya me salga natural.


Besos!!

miércoles, 30 de enero de 2013

Doctor, ¿qué me pasa?

Hace un año que no me compro un bolso. Estoy preocupada, no sé que me pasa.

Yo que era la lujuria personificada en cuanto veía un bolso que me gustaba. Yo que no me podía resistir ante un suave y brillante cuero... Y ahora nada. Totalmente desganada. Apática. Con ganas de comprar alguno que me guste y no encuentro nada que me enamore.

¿Será que mi amor ya tienen dueños?








Se me derrite el corazón cuando los veo.


Y mientras sigo soñando con estos príncipes azules que ojalá algún día lleguen a caballo, yo seguiré poniendo un toque de color a este gris invierno.


Porque contra todo pronóstico, sigo combinando mi precioso bolso fluor con casi todo.



Besos!!

lunes, 28 de enero de 2013

El tiempo es oro y...

"No tengo tiempo para tu mierda de negatividad."



Estoy por tatuármelo en la frente.

Últimamente lo digo alto y claro: Las quejas y la negatividad, como las almorranas, que cada uno los sufra en silencio.



Besos!

lunes, 21 de enero de 2013

Al ritmo de los tambores


Se acabó este fin de semana largo lleno de emociones y fiesta. Porque yo de la capi no soy, pero poco necesito para pegarme la farra del año. Poco o mucho según se miré. Que el sábado a eso de las 19:45 el señor Imanol Agirretxe metió un gol que toda Anoeta se quedó sin voz cantándolo, que un equipo modesto no le gana todos los días al gigante Barcelona. Ojito, que llevaban desde abril sin perder y les remontamos un 0-2. Y lo más fuerte fue que se sentía algo especial en el ambiente, la gente animaba con más fuerza que nunca, con más motivación, por mucho que no querías terminar de creértelo, sabíamos que se podía ganar y se ganó. Dejando a ésta que os escribe sin voz y aguantando la lagrimilla. Creo que no paré de saltar en la siguiente hora. Bueno, siendo sincera en las siguientes 29 horas (quitando unas cuatro que fueron las que dormí).

Porque a las doce de la noche empezaba el día de San Sebastian. Con ciclogénesis incluida, de esa que te tienes que resguardar en un portal para que no te lleve el viento, dio comienzo el día. Que si aquí hubiera procesiones se les pondría un impermeable del chino y a pasear, que una vez al año no hace daño. ¿Que tienes que pasarte cuatro horas por las calles dándole al tambor empapada hasta las bragas y con las manos heladas mientras las ráfagas de lluvia te corren todo el rimmel? Pues un poco más de alcohol y aquí no pasa nada. Admirable la devoción de los donostiarras. Yo por mi parte intenté resguardarme en cada bar que me ofrecía su cobijo. Y así hasta que se me hizo de día y el temporal amainó. Entre bar y bar tuve un momento Fassbender con mi futbolista favorito. Desde que llevo esta filosofía Carpe Diem y de no anclarme en mi zona confor, le hecho un poco más de jeta al asunto. Hace un año me hubiera quedado embobada mirándole pero el sábado a la noche pensé eso de vete o te vas a arrepentir y allí que fui soltándole un "perdona Mikel, te importa que nos saquemos una foto?". Con lo majo que fue me dejó aún más tontaina. Tampoco creáis que lo hago con todos pero es que éste es mi futuro marido y al menos que le vaya sonando mi cara.

Y así pasaron las horas. Os dejo el momento álgido de la Arriada de la bandera de ayer. Con el subidón de la victoria del sábado, con el himno de la Real la plaza de la Constitución retumbo más que nunca. Siempre dicen que nuestro himno no es muy solemne, pero qué queréis que os diga, el momento percusión le queda que ni queriendo. La esencia del fin de semana condensado en tres minutos. Regalo sorpresa a al que me consiga localizar entre la marabunta.


Los pelos como escarpias se me ponen.


Besos!!


lunes, 14 de enero de 2013

Mis Globos de Oro

No, no he podido aguantarme las ganas de dar mi opinión sobre los modelitos que pasearon ayer a la noche por los Globos de Oro. Pero tranquilos, voy a ser breve y sólo hablaré de lo que me pareció realmente espectacular, dejando de lado todas las que iban monas, más o menos previsibles, guapas aunque de igual lo que se pongan... y por supuesto las que iban tan horrorosas que no sabes lo que se les pasó por la cabeza.

Empecemos

Naomi Watts de Zac Posen


Esto es tener gusto para elegir un vestido, saber lo que te favorece y dar en el clavo. Puede que en alguna otra el vestido resultara de lo más soso, pero es que ella acierta de pleno además con el peinado y los complementos. Y aquí no se aprecia la espalda descubierta, pero esa espalda ya es lo más.



Jennifer Garner de Vivienne Westwood Couture


Otra que tonto-tonto mierda-mierda pero la sosainas de ella casi siempre acierta. Puede que el vertido no sea la cosa más bonita que hayas visto nunca, pero le va como un guante y también acierta con el peinado y los complementos. Y no sé si será porque presentía que iba a ser la gran noche de su maridito o qué, pero está reluciente. A veces es así de fácil ir divina.



Julianne Moore de Tom Ford


El mérito de Julianne es saber elegir a sus amigos, en este caso Tom Ford, que le hace cada vestidaco de esos que sólo le van bien a ella de quitar el hipo. Lo demás, el charme, el estilo, la planta, esa belleza serena... lo trae de serie. Por eso Julianne nos da tanta envidia, porque además de tener tanto flow, tiene amigos de lo más molones.



Emily Deschanel de Badgley Mischka


A veces es así de fácil triunfar: vestido negro que marque tu perfecta silueta con pedrería en puntos estratégicos, recogido que deje bien libre esa cara guapa que tienes y alguna que otra joya que no desentone demasiado. Resultado, ganar sin arriesgar.



Kate Hudson de Alexander McQueen


Otro gran ejemplo de saber sacarte partido. ¿Que no tienes mucho pecho? Pues aprovechas y te enfundas en un McQueen espectacular con un escotazo que a cualquiera le hubiera quedado vulgar. Lo único, Kate chata, sabemos que tienes unas orejas de soplillo de aúpa, pero con un recogido bajo que te tapara las orejas y dejara relucir el cuello del vestido en todo su esplendor hasta hubieras sido igual la mejor de la noche.



Helen Mirren de Badgley Mischka


¿Alguna duda de a quién nos queremos parecer cuando seamos mayores? No, ¿no? Sobran las explicaciones. Brutal.



Morgan Saylor de ¿?


Lección para chavalillas con aspiraciones a estrella de cómo arriesgar hasta el infinito con un vestido y que no te ponga años ni parezcas ridícula. Pues justo así. Nuestra Dana de Homeland, con una sonrisa que no se le ha visto en toda la serie como único complemento a parte del clutch, está preciosa.



Michelle Dockery de Alexadre Vauthier Couture


En mi opinión, la mejor de la noche. La que se eleva un poco del resto de las mortales. Eso sí, Michelle, vente a mi casa que ya le diré a mi abuela que te prepare un buen plato de potaje, que cualquiera diría que en Downton Abbey no llegan ni las migajas al piso de arriba.



Pues así, entre rojos, negros y dorados tengo todo el pescado vendido.


Sobre los premios... pues estoy tan tan tan tan indignada porque no le hayan dado el premio a Mejor Actor Principal en Drama a Joaquin Phoenix que me da igual todo lo demás. Pero bueno, si hay que opinar se opina.

Me alegro del premio a Mejor Película Comedia o Musicar a Los Miserables, la vi el sábado y me gusto mucho, mucho más de lo que pensaba. Lo de Jessica Chastain estaba bastante clarinete y habrá que ver El lado bueno de las cosas, tanta nominación y hasta premio para Jennifer Lawrence siendo una comedia romántica, será que la película está muy bien. Sobre el premio de Reparto de las chicas, yo se lo hubiera dado a Amy Adams, ojo que Anne Hathaway me gustó mucho también pero el papel de Adams en The Master me parece aún más complicado de interpretar. También me alegro por Adele y por esa canción llamada Skyfall que da sentido a la película. En conclusión, que me quedo con aún más ganas de ver Django Desencadenado, Amor  y El lado bueno de las cosas. Ah! Y también con Argo, que no pude verla y la tenía olvidada.

Y en cuanto a la pantalla pequeña... pues feliz por Homeland y sus dos protagonistas, lo que me gusta a mí esa serie, y por Maggie Smith que si por mi fuera le daría todos los premios del mundo mundial por conseguir que adoremos a la Condesa Viuda de Grantham. El mismo personaje con otra actriz no sería lo mismo y eso no ocurre tantas veces.

Y como colofón final, mis dos pelirrojos de este año. A falta de Michael Fassbender buenas son tortas: Damian Lewis (AKA Sargento Brody) y Eddie Redmayne.





Volveré con una quiniela estudiada de los Oscar.



Besos!

lunes, 31 de diciembre de 2012

El año que viví


No suelo ser de hacer recuentos, de felicitar el año a todos mis conocidos ni de salir en Nochevieja repartiendo besos a diestro y siniestro. No suelo cogerme esta fecha como punto de inflexión, ni lleno mi agenda de propósitos con los que cambiar mi día a día.

Pero es que este año ha sido muy bueno. El año pasado me puse un solo reto: ser más impulsiva, vivir más la vida, tomar más riesgos (aquí). Y el año no me ha podido ir mejor.

Este año cumplí muchos sueños que no sabía ni que tenía. Crucé el charco (muy típico), rodé por laRoute 66 y me comí un Hot Dog en el Cozy Dog. Cené en la barra del Bussy Corner, probé las tortitas del Ihop y me levanté a las 4:30 para ir a desayunar con una cuadrilla de granjeros. Descubrí el sweet corn, los daiquiris congelados, el helado con sirope de chocolate y M&M’s y un vino blanco dulce que mi padre americano me servía con cada gol que España metió en la final de la Eurocopa mientras yo le explicaba quién era cada jugador. A cambio él me explicó con gran entusiasmo cada detalle de los partidos de baseball que veíamos pero seguí sin cogerle la gracia. Ni cuando me tocó disfrutar del mejor home run de la historia del campo de los Saint Louis Cardinals. También me contó tanto sobre la vida de Lincoln que Spielberg me llamó para contrastar datos para su película.


Viví el cuatro de julio entre desfiles, congresistas republicanos que fueron portada del Men’s Health, hamburguesas y fuegos artificiales.

Disfruté de Chicago. Estuve en la estación de metro de Mientras Dormías y en las callejuelas donde empieza todo en Con faldas y a lo loco. Salí corriendo bajo la lluvia del Navy Pier y viví la mejor tormenta de rayos que pude haber imaginado nunca. Las pizzas fueron en el Gino’s y la tarta de queso en el Cheesecake Factory.

Hubo atardeceres entre luciérnagas voladoras que me hicieron sentir como en una película Disney, con balanceos interminables en las hamacas del porche y paseos entre maizales. Aprendí a conducir un quads y hasta vi un colibrí (este sí que era el gran sueño de mi vida).

Pero no todo fue las américas. Antes de ir hubo una noche en el que intenté enseñarle euskera a Elena mientras no podíamos parar de reírnos, porque a aquellas horas de la madrugada ya no sabía en qué idioma hablaba y la pobre no podía entenderme sino. Hubo tres días en Barcelona con Alena que nos unieron más que años compartidos con otras personas. Por su parte, Cristina, me enseñó en una sola tarde que la vida puede ser una aventura digna de la mejor de las novelas. Con Pili, Teresa, Laura, Ari y cía, me di cuenta que la familia 2.0 no es una ilusión, que es un oasis que existe verdaderamente.

Me bebí mi primer tequila en la noche más corta del año y mi primer gin tonic en el Dickens con JesúsTerrés. Intentad superar eso. Conseguí desenmascarar a nuestro misterioso Guardián y que me llevara a uno de sus bares, Soho, que en cuanto puse un pie allí y escuché Brown Eyed Girl, pensé “este chico lo tiene todo controlado”. Hubo tardes que empezaron entre cafés con leche y pasaron a ser noches mientras nos acabábamos todo el vino blanco del bar. Un día de San Sebastian en el que decidimos que la arriada nos gustaba más que la izada y en el que era un error irse a casa y un acierto quedarse más allá de las doce.

Hemos tenido la primera despedida de soltera de la cuadrilla, lo que trajo después la primera boda el día que fui todo tocado para estar a la altura de las circunstancias. Pero sobre todo hubo mucho baile, mucha risa y mucha Banda Sonora de nuestra vida.


Hubo viajes en autobús en los que disfruté del paisaje, helados paseando por La Concha y mucho tomate para desayunar. Vi La Habitación de Van Gogh, monté en columpio, decidí que mi árbol tenía hojas amarillas y entendí que hasta los cupcakes rosas están de muerte. Reiteré mi pasión por las verbenas del pueblo, las plantas en cualquier esquina y el verde de nuestras montañas. Fotografié cada cielo que quise inmortalizar, dormí con la ventana abierta todas las noches de verano y mi hermana me dijo que me echaba de menos en su nuevo habitat. Bela Lugosi se convirtió en mi actor cómico favorito y bailé el Ave María de Bisbal en Anoeta mientras celebrábamos un gol.

Fue el año de Homeland, New Girl, The Newroom y Hart of Dixie en la pantalla pequeña. Venidas de la grande estuvieron Drive, La sombra del poder, Intocable, Shame (suspiro), El Concierto, Los Descendientes, Los Vengadores, El Bazar de las Sorpresas, Enredados, Cómo entrenar a tu Dragón, El amigo de mi hermana, Regreso al Futuro(no, no la tenía vista) y esa maravilla llamada La Luna (aquí). Sobre los libros que leí siempre tenéis una pista en el banner.

Y cada momento tuvo su música. Mucho Mumford & Sons con sus The Cave, After the Storm o I gave you All. Mucho Pájaro Sunrise, everytime, everywhere (gracias J.A.). The City de Patrick Wolf, Everlasting Light de The Black Keys, A Solas de Mabü, Ivory Road de King Charles, Dog days are Over de Florence & The Machine, First day of my Life de Bright Eyes, Waterfall de James, Lost in my Mind de The Head and The Heart, Je Veux de Zaz, That look you give that guy de Eels, A Real Hero de College… Y no podían faltar mis clásicos: Sabina, Bowie, Van Morrison, los Creedence, The Killers, Arctic Monkeys

Por lo que sí, el 2012 ha sido un año magnífico, fabuloso diría yo. Y no tengo ninguna intención de que el 2013 no sea aún mejor. Las risas, los amaneceres y las copas de vino están aseguradas.

Como dice Emilio Duró, no os olvidéis de cantar, bailar y saltar. Es imposible no ser más feliz cuando uno canta, baila y salta todos los días.

¡Feliz 2013!

jueves, 27 de diciembre de 2012

Amor verdadero por Rachel Gibson

Me he pasado la noche con el último libro de Rachel Gibson, o lo que es lo mismo, con un fornido y rudo jugador de hockey hielo de los Chinooks de Seattle que medía 1'98. Ahí es nada. Hasta las 3:30, menudo trajín.


Menos mal que hoy tenía fiesta y no había despertador que me presionara.

Y es que con los libros de Rachel Gibson me pasa siempre lo mismo. Yo que a veces hago alarde de mi cultura leyendo y de lo que puedo disfrutar con grandes clásicos, caigo rendida con cada historia que me cuenta esta mujer y ante cada uno de sus machos alfa.

Me he leído todos sus libros, y algunos hasta los he releído más de una vez.

Lola lo revela todo (2003)
Jane juega y gana (2004)
Daisy vuelve a casa (2005)
Confesiones verdaderas (2006)
Debe ser amor (2007)
Simplemente irresistible (2008)
Locamente tuya (2008)
Enredos y otros líos (2009)
Amor verdadero y otros desastres (2012)

Más los que tengo en inglés Sex, lies and online dating (vía Ebay cuando estaba desesperada porque en España ya no publicaban nada suyo) y Rescue Me (que los ojos me hicieron chirivitas cuando lo encontré en una librería de Peoria en Illinois).

Todo empezó cuando encontré por casualidad Daisy vuelve a casa en una librería. Por culpa de mi afición por comprar libros porque me gusta su portada, me lo llevé a casa sin dudarlo. Supongo que sigo haciendo lo mismo por si se repite lo bien que me salió aquella vez.


Me gustó tanto tanto que enseguida empecé a investigar. Luego vinieron Jane, Lola... y todas las demás.

Ayer tocaba Amor verdadero y otros desastres, y es verdad que ya no es las primeras veces pero sigo disfrutando igual. Y digo ayer porque aunque la víspera me leí algunas páginas, el resto fue en menos de 24h., con tiempo para hacer vida social y todo.

Por eso he decidido que mi buena acción para terminar el año es presentaros a mi escritora fetiche para que también podáis disfrutar de ella. Puede que os hablara alguna vez ya, últimamente tengo muy mala memoria, pero igual por repetitiva me cogéis más en serio y vais corriendo a por sus libros. Que aviso, no son tan fáciles de encontrar. Mis preferidas: Jane juega y gana, Lola lo revela todo, Confesiones verdaderas, Debe ser amor y Simplemente irresistible.

Además estoy de suerte porque para marzo de 2013 ya está prevista la publicación de Nada más que problemas, marzo, que está a la vuelta de la esquina.

Por cierto, aprovecho para reclamar los ejemplares prestados a todas mis amistades, ya os vale, las quiero releer.


Besos!!


P.D.: Que me he dado cuenta que no he explicado ni de qué van. Pues más o menos siempre hay una chica con algún problema y un hombretón de quitar el hipo que se convierte en la mayor de sus complicaciones. Mucha atracción fatal, mucho humor y algo de picardía que nunca viene mal.