miércoles, 16 de septiembre de 2015

¿Y después del sol, qué?

¿Vosotras también tenéis la sensación de que el verano se ha acabado de repente? Una amiga nuestra de Alicante se ríe mucho cuando le decimos que este verano ha sido buenísimo. Se queda como el emoticono de los ojos enormes defendiendo que un día nublado no es un buen día y que en Donostia hay demasiados días grises. Nosotras en cambio, sabemos cuántas veces hemos tenido que abrir el toldo y afirmamos con certeza, que este año Lorenzo, ha dado pocas treguas.



Si nos habéis visto la cara, sabréis que no somos de las que nos prodigamos mucho por el sol y tampoco creáis que lo hacemos tanto porque somos conscientes de los estragos que hace el sol en la piel, se puede decir que simplemente somos más de sombra. Que lo de sufrir por calor, lo justo. 



viernes, 11 de septiembre de 2015

Un ancla en Stars Hollow

No sé si todo empezó hace dos meses y medio, o quizá antes, cuando en la cabeza algo hizo chas y de repente todas las piezas que iban a ser Hunky Dory Laboratory encajaban.

Si miro atrás, a lo que le pedí a este inempezado 2015, me doy cuenta todo lo que me está dando, de todo lo que ha cambiado mi alrededor, y a mejor además. Trabajo nuevo (quizá llamarle simplemente trabajo se queda corto), casa nueva, rutinas nuevas, tatuaje nuevo, corte de pelo nuevo... y hasta amistades nuevas que se van consolidando poco a poco. Si olvidar las viejas, ojo.

Por eso entre tanto cambio, me he dado cuenta que el cuerpo me pide que le recuerde que sigo siendo yo, la misma de siempre, una especie de ancla que me enseñe que aunque todo ha girado 180º, seguimos perteneciendo a este lugar. Así, entre tanto capítulo pendiente y tanta serie nueva que empezará ahora, yo tengo más ganas que nunca de pasearme por Stars Hollow y de tomarme un café en Central Perk.


Será que necesito poco más para sentirme yo misma.


¡Besos!

martes, 8 de septiembre de 2015

Guido y Vincent









"-La vida es sencillísima, ¿no te parece?-repuso Guido amargamente.
 -En los viejos tiempos yo le soltaría la pregunta y ella aceptaría y nos casaríamos y liquidaríamos el asunto. Después echaríamos raíces y viviríamos la vida como la vive la gente normal y corriente.
 -¿Y qué te hace pensar que sois normales y corrientes?-dijo Guido-. Además, en los viejos tiempos no había ni Hollys ni Mistys. Nuestro problema es que ya no sabemos cómo deben ser las cosas."


Tantos días felices de Laurie Colwin



P.D.: La vida me está cambiando a pasos tan agigantados que poco a poco iré encontrando huecos para volver. Mientras tanto sigo leyendo. Middlesex fue una preciosidad y Tantos días felices está siendo justo lo que necesito en esos nuevos huecos que aparecen en mi día a día.

domingo, 9 de agosto de 2015

Evaluando el rumbo

Qué edad más tonta esto de los 30.

Ayer, lo que otros años hubiera sido la planificación de una fiesta antológica, no eran más que peros y mínimo esfuerzo. De repente, un día te encuentras en medio de una verbena que te han arrebatado, porque hay canciones que todo el mundo parece saberse pero que tú crees no haber oído nunca. Sólo algunos greatest hits rememorando los 90 te hacen darlo todo por unos minutos.

Todavía ando descolocada en esto de la madurez, como si me estuviera tocado vivir una edad que no es la mía. O mejor dicho, como si me estuviera tocando vivir una edad en la que no sé si estoy actuando correctamente, con la misma sensación que tendría si me llevaran a una fiesta Austeniana. Puede que sea cosa mía, pero tengo la sensación de que últimamente la gente de mi alrededor está evaluando este primer tercio (vamos a ser generosos) que hemos vivido. Poniéndole nota a lo vivido y disfrutado hasta ahora, y planteando seriamente si esto era a lo que queríamos llegar o si nos hemos quedado cortos.

Por mi parte, lo del negocio propio ha sido un regalo sorpresa que me ha cambiado la vida, y a él le debo no sentirme tan perdida y descolocada en este batiburrillo de evaluaciones y calificaciones.

Esta semana terminé de leer Algún día este dolor te será útil de Peter Cameron, una novela que cuenta los pensamientos de un chico en su último verano preuniversitario y sin más remedio, yo me he visto de vuelta en 2003, y he viajado mentalmente por estos 12 años de manera aleatoria convenciéndome de que la vida esta llena de sorpresas. Que con las malas hay que tirar para adelante y que de la buenas hay que disfrutar con ganas y reticencia.

Así me pilló la película que vi el jueves, Before we go, con Chris Evans delante y detrás de las cámaras. Será que con la guardia bajada y en este bucle nostálgico infinito he perdido algo de perspectiva, pero me gustó mucho. Se me hizo una especie de Nick and Norah's infinite playlist para treintañeros y me sorprendió la delicadeza, sobre todo visual, que demuestra Evans para contar historias. Creo que se ha ganado un puesto en el top 3 de Actores que no pensaba que serían capaces de dirigir tan bien junto a Josh Radnor y Ben Affleck. Más aún después de que Joseph Gordon-Levitt demostrara con Don Jon que tampoco es tan fácil hacerlo.


Lo que sí es cierto es que no volvería a los 18. Por mucho que me entre cierta nostalgia de las verbenas y las interminables noches vividas, yo, conmigo misma, estoy mucho mejor ahora. Puede que por ahora, la solución sea seguir reviviendo aquellas noches entre anécdotas e risas, igual que nos apetece ver una y otra vez esa película que tanto nos gusta.


¡Besos!


sábado, 25 de julio de 2015

Estaba de post-parto

No estaba muerta, estaba emprendiendo.

Estaba montando una perfumería junto con mi socia y lo cierto es que nos ha quedado bastante bien. Estaba cogiendo el ritmo de la nueva rutina, descubriendo nuevos sitios para desayunar. Estaba quedándome a comer en ese sótano tan acogedor que tenemos, que en tan poco tiempo y con tan pocas cosas hemos hecho nuestro. Hace poco leí en un libro de Jojo Moyes que es curioso qué poco tiempo y qué pocas cosas necesitamos para sentirnos reconfortados y cómodos en un sitio, con qué poco lo hacemos nuestro.


Estaba terminando de escribir la que va a ser nuestra tienda online, poniendo ganas en cada descripción y claro, así no me quedaba otra cosa más que escribir. Estaba buscando fotos bonitas, porque ay, qué bonito va a quedar todo.

Estaba hidratando mi pelo, everyday, everywhere. Os reiréis pero hablamos el día que tengáis que trabajar en la esquina con más humedad y más corriente de todo el universo. Qué fácil es lucir un pelo bonito con el clima secano. Por eso, estaba embadurnándome mi pelo con aceite de coco, buscando nuevos productos porque parece ser que ahora necesito un champú para cabello rizado. Por eso estaba cotilleándole los productos capilares a la Rati, que ella tiene mucha experiencia en estos lares.

Estaba pensando en qué ponerme cada mañana, para ir guapa y acorde con la tienda tan bonita que tenemos. Estaba ensayando con las Swedish Hasbeens a ver si las termino de ceder, porque parece ser que tengo el pie un poco ancho. Estaba batiendo el récord mundial de pintarme el eyeliner, ahora sólo me falta que todos los días me salga igual de bien.

Estaba celebrando mi santo, con unas pastas y muchas felicitaciones.


Estaba leyendo a Caitllin Moran, disfrutando de su políticamente incorrecta 'Cómo se hace una chica' y pensando en qué difícil es escribir con ese punto tan ordinario y te te quede tan bien. Creo que pocas cabezas he conocido tan bien iluminadas. También estaba ordenando el resto de mis lecturas para este verano, porque pocas veces lo he tenido tan claro: terminar 'Bella del Señor', 'Algún día este dolor te será útil', 'Middlesex', 'Cumbres borrascosas', 'Tantos días felices' y empezar con la lucha de Knausgard con 'La muerte del padre'. Estaba pensando que puede que tenga hasta otoño.

Pero sobre todo, estaba disfrutando de estos días de trabajo. Mucho. Porque nunca pensé que sería tan feliz trabajando de lunes a sábado y no pudiendo desconectar del todo en domingo. En fin, que Hunky Dory Laboratory ya ha nacido, parece estar sana y fuerte y lo que es más importante, con mucha ilusión de que cada nuevo día, sea igual de bonito que el primero. Porque con todos vuestro mensajes, lo hicisteis insuperable.

En serio, muchas gracias a todos por vuestros mensajes de alegría e ilusión, de sentir Hunky Dory Laboratory tan vuestro como nuestro.


¡Besos!

P.D.: Podéis seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram y Pinterest.

P.D. (bis): Y gracias extras a mi querida Bea, por escribir un post tan bonito que hizo que me emocionara tanto.




domingo, 7 de junio de 2015

Tensión pre-parto

Soy una contractura andante. Ayer cuando me levanté después de dormir 9 horas seguidas como un tronco, me di cuenta que en algún punto de la noche, mis cervicales y toda mi espalda hasta los riñones, hicieron katakrak. Así, la tensión que he ido acumulando estos últimos meses, ha querido adquirir el protagonismo que se merecía y yo por mi parte, me tendré que dignar a llamar algún masajista para que me arregle un poco el desaguisado. Qué mal.

Estamos a un par de semanas del estreno (aún no hay fecha oficial, hasta que lo tengamos todo preparado cualquiera se atreve a ello) y me parece que llevo meses en una especie de caverna hibernando. Este longevo parto me ha llevado a olvidar hasta cómo me acicalaba el pelo a principios de año. Al menos la habilidad para el eyeliner sigue intacta.

Llevo semanas medio nerviosa con eso del qué me voy a poner ahora para diario, ya no tendré días de fiesta en los que me sirva el comodín del pitillos+camiseta+chanclas+cara lavada. Ahora, tendré que ir guapa todos los días, y una enorme duda existencial puebla mis pensamientos con si mi armario estará a la altura de las expectativas.

A mis obsesiones por los bolsos y los libros, se han sumado ahora la de los zapatos y las faltas midi (estoy a la espera de una maravilla en color mostaza...). Este futuro cercano con tantas horas sonriendo a la gente hace que quiera priorizar en mis gastos.

Fuente. Posible futuro uniforme para trabajar.

En fin, que si no me paso por aquí tan a menudo es porque estoy intentando escribir las mejores descripciones para la futura página web. Porque por si alguien no sé ha enterado, abrimos perfumería muy pronto.

Los detalles están al caer.



¡Besos!

martes, 5 de mayo de 2015

Y tú, ¿de qué colores te vistes?

Hace unas semanas fui a las charlas blogger que había en Urbil y le pregunté a mi querida Hendaye Style si la evolución en su estilo ha sido a conciencia o si ha sido fruto de ir cambiando los gustos a base de inspiraciones varias. Me sorprendió que me respondiera que ha sido un cambio meditado y trabajado, siendo consciente de la evolución que quería dar.

Yo no considero que esté cambiando mi estilo, pero sí siento que en esta treintena que acabo de estrenar, lo estoy afianzando con pequeños gestos. El primero, y quizá más revolucionario, fue sentar las bases del mismo, tener claro qué es lo que me gusta y qué no, cuales son mis puntos fuertes y de qué experimentos me tengo ya que olvidar. Creo que ya lo comenté otra vez, pero no sabes el tiempo que se ahorra dejando de buscar los abalorios perfectos cuando te das cuenta que no eres chica de tantos adornos.


Dentro de ese primer paso, estaba la idea de utilizar la ropa cada vez más básica, en parte por gusto y en parte por la facilidad de combinarlas entre ellas. Desde siempre he sido fan de unos artículos que publica la revista In Style en los que con 10 prendas básicas, 10 prendas de temporada y 10 complementos (creo), te diseñan los modelitos de todo un mes. A mí también me gusta jugar mucho con las prendas que tengo, probar infinitas combinaciones y no estancarme siempre en las mismas.

En parte por ese pseudo-Capsule-Wardrobe que empecé a hacer y sobre todo porque jugar siempre es más fácil, de un tiempo a esta parte también he sentado las bases de la paleta de colores con la que me voy a vestir: Gris, blanco, crema, negro, rosa (sobre todo entre pasteles y corales), verde (mentas y caquis) y azul (marinos, claros y vaqueros). Más o menos.


Esto no quiere decir que no tengo ropa de otros colores ni que la voy a tener. Simplemente, que intento que cuando voy a comprar una prenda, sea de esos colores para que luego sea mucho más combinable. Por supuesto, quedan fuera de esta regla todos esos enamoramientos irracionales que por suerte, a medida que voy madurando, cada vez son más espaciados en el tiempo. También son excluyentes cualquier tipo de complementos, sobre todo bolsos.

Y tú, ¿de qué colores te vistes?



¡Besos!